Sobre la validez del odio como rutina
El odio según dicen -y con mucha razón- no es el sentimiento antagónico del amor, sino un sentimiento casi hermano dejando a la indiferencia como el verdadero puñal que le da la espalda a ambos sentimientos. Entonces, por qué odiar a alguien cuando lo que en verdad deseamos es una silenciosa desaparición de su ser, y no me refiero a la muerte, sino simplemente una salida de escena, que pase desapercibida y que nos permita olvidarnos de su existencia; la respuesta es tan simple como ver su dedo escarbando o quizá hasta excavando con picos y palas alguna herida, es muy difícil ignorar a quien (disculpando la expresión) te toca los huevos todos los putos días con acciones o tan sólo con su simple existencia, entonces lo que pasamos a hacer es lo siguiente, abrazamos la indiferencia, nos cubrimos con ella, le demostramos a esa persona lo poco que nos importa o incluso, si es posible, simplemente no le demostramos nada, mientras que por dentro nos carcomeremos las entrañas de furia y odio hasta que de una puta vez desaparezca del mapa y la verdad es que poco a poco se logra sentir indiferencia hacia esa persona, hasta que, como no podía ser de otra manera, empieza nuevamente a jorobarnos la vida…
Sí, a ti que dificilmente leas esto, te odio, puedes sentirte importante, eres la única persona que tiene la oportunidad de hacer bullir aquel oscuro sentimiento en este humilde servidor, y una última cosa, debes agradecer que aborrezca la venganza.

gracias por tan noble sentimiento…..
gracias por tan noble sentimiento….